Por: Camilo Muñoz Torres*
En una revisión detallada de las elecciones del pasado 29 de octubre de 2023, hubo varios datos interesantes, cifras que demuestran que el panorama político es incierto y que las estadísticas no mienten. Lo cierto es que, para ser concejal de Florencia cada vez se necesitan más votos y para ser diputado del Caquetá también se pone compleja la votación.
Varias consideraciones pueden hacerse de manera general: por primera vez las mujeres son mayoría en la Asamblea del Caquetá; el número en la lista para hacerse elegir como concejal o diputado es irrelevante; la representación femenina en las alcaldías del departamento disminuyó; el surgimiento de nuevos liderazgos -además jóvenes- en la política de Florencia y del Caquetá.
Mujeres: un sinsabor entre ser las más votadas al Concejo de Florencia y tener la mayor representación en la Asamblea a reducir la representación en alcaldías
De 203 personas que se inscribieron para ocupar una de las diecisiete curules en el Concejo de Florencia, 72 eran mujeres, de ellas cerca del treinta por ciento (30 %) fueron elegidas, es decir, cinco no más, cifra que en esta instancia, se mantiene, logrando entrever que en esta corporación colegiada el avance es nulo; sin embargo, tal como hace cuatro años con la concejala saliente, Luz Stella Castro, las mujeres son las más votadas de esta representación política. De las cinco personas con mayor votación, tres de ellas son mujeres: Erminia Álvarez Bolívar (1624 votos), Estefanía Núñez Perdomo (1460 votos) y Julieth Marcela González García (1266 votos).
No obstante lo anterior, el 35.46 por ciento de mujeres inscritas, esto es, en cifras numéricas, 72 mujeres, tan solo el 6.94 por ciento, fueron escogidas para ejercer el artículo 313 de la Constitución Política de Colombia, lo que denota el desinterés de los partidos políticos por incentivar los liderazgos femeninos a la vez que atenúa la subrepresentación histórica de las mujeres en esta corporación, y se concluye en la inexistencia de una real democracia paritaria en Florencia.
Es importante mencionar que al Concejo de Florencia llegan once (11) concejales y concejalas nuevas, renovando esta corporación en un 64.70 por ciento. La concejala más votada vuelve a la arena política en representación de la coalición Nuevo Liberalismo-MIRA.
En todo caso, en todos los municipios del Caquetá, incluyendo a la capital, los hombres se consolidan como la fuerza política primaria, sobre todo porque unidos tienen quorum para asumir los diferentes trámites que surjan en sus respectivas corporaciones, opuesto a la cantidad numérica de la representación femenina, donde, inclusive, en cuatro municipios llegan a tener tan solo una mujer en estos espacios colegiados. Esto genera una simbiosis entre poder y no poder hacer nada, pues la mujer, tal como lo argumenta la politóloga Angélica Bernal “está sola en un panorama mayoritariamente masculino, lo que de alguna manera, la ubica en una posición de desventaja. Si no hay más de su mismo género, está en un campo en el que difícilmente tendrá éxito”.
Sin embargo, aunque en municipios como El Paujil, Milán y Solita la participación política de las mujeres disminuyó (en El Paujil pasaron de 5 mujeres electas en el 2019 a tan solo 2 electas en el 2023; en Milán solo había una mujer electa para el Concejo en el 2019, en estas elecciones del 29 de octubre no habrá ninguna para el periodo 2024-2027; y en Solita la representación de 3 mujeres en esta corporación bajó a tan solo una haciendo la comparación 2019 vs. 2023), en municipios como San Vicente del Caguán y Solano aumentó la participación de las mujeres pasando de ser 2 electas para el cuatrienio 2020-2023 a 5 para el periodo 2024-2027 y de 1 concejala para el cuatrienio 2020-2023 a 4 para el periodo 2024-2027, respectivamente.
Aunque en municipios como El Paujil, Milán y Solita la participación política de las mujeres disminuyó, en municipios como San Vicente del Caguán y Solano aumentó la participación de las mujeres pasando de ser 2 electas para el cuatrienio 2020-2023 a 5 para el periodo 2024-2027 y de 1 concejala para el cuatrienio 2020-2023 a 4 para el periodo 2024-2027, respectivamente.
Por su parte, en la Asamblea del Caquetá de 79 personas inscritas, 33 fueron mujeres, es decir el 41.77 por ciento, o sea que las mujeres inscritas se encontraban por debajo de la mitad, lo que reducía a simple vista la participación efectiva en estos cargos plurinominales por el histórico de votaciones: entre más candidatos de un género haya mayor es la probabilidad de conseguir más curules para su género. De tal manera que, realizado el escrutinio formalizado en los formatos E-26 por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil, las mujeres obtienen la mayoría de escaños en la Asamblea Departamental del Caquetá, pasando de ser minoría a mayoría. La hazaña es que después de ser cuatro diputadas (es decir el 36 %) catapultan su poder en seis diputadas (es decir un 54.54 %).
Respecto a las alcaldías de los dieciséis municipios del Caquetá llega el sinsabor para las mujeres, pues de ser cuatro alcaldesas, es decir, el 25 % de representación, esta vez lograron apenas una sola alcaldía ampliando la subrepresentación uninominal en estas elecciones, pues ahora solo serán el 6.25 por ciento. Para tales cargos se inscribieron 79 candidatos y candidatas, de ellos 15 eran mujeres y tan solo una logró acreditarse como alcaldesa: Latia Sindy Castillo Muñoz (El Paujil).
Candidatos sorpresas vs. Casas políticas
Para nadie es un secreto que en Florencia hubo una elección fastuosa. El candidato de las maquinarias y el clientelismo, Jovanny Vásquez Gutiérrez (Alianza Verde) fue vencido por Marlon Monsalve Ascanio (Nuevo Liberalismo-En Marcha), quien catapultó su victoria siete días antes de las elecciones cuando osadamente consiguió llenar la plaza San Francisco cuando solo se atrevieron a hacerlo dos candidatos a la Gobernación (de siete) y un candidato a la Alcaldía (de nueve), lo que favoreció la percepción de la ciudadanía que estaba indecisa y no sabía por quién votar y el voto apático que elige basado en encuestas y sondeos, pues en política nadie quiere perder.
A Vásquez lo apoyaron, aunque suene repetitivo, el gobernador saliente: Arnulfo Gasca Trujillo, dos representantes a la Cámara en ejercicio: Héctor Mauricio Cuéllar Pinzón y Gilma Díaz Arias, un exgobernador: Álvaro Pacheco Álvarez, dos excandidatos a la Cámara con una votación resaltable: el exconcejal y exsecretario de Salud, Fidel Prieto Valencia, y la exdiputada Yeny Adalid Chilatra Rivera; y además el alcalde en ejercicio -y saliente- Luis Antonio Ruiz Cicery, varios concejales, curiosamente la mayoría pretendía repetir y reelegirse y resultaron quemados, más el apoyo de un par de diputados, por eso la derrota fue monumental y descalabrada: porque jamás pensó, el entonces candidato, que algo pudiera salir mal y no alcanzara a llegar a gobernar a Florencia desde el noveno piso del Palacio Municipal.
Pero no solo por eso fue que las casas políticas tradicionales sufrieron una derrota inminente, sino porque algunos líderes y lideresas apenas obtuvieron un concejal en Florencia, otros quedaron con tan solo un diputado, y políticos que otrora ejercieron autoridad política y administrativa, que generan resistencia ante la opinión y que pregonaban cambio desde la alternatividad, no alcanzaron ni un solo concejal.
Dicho lo anterior, no solo los cacicazgos fueron impactados por los candidatos sorpresas, sino que se reconfigura el poder local en el municipio de Florencia y en el departamento del Caquetá. En el Nuevo Liberalismo toma la batuta el único concejal del partido del alcalde electo, Jefferson Rocha Fómeque, quien por su profesión de médico veterinario zootecnista se hizo elegir con la bandera animalista obteniendo réditos políticos que espera materializar con la política pública de bienestar animal y la gestión de proyectos de sustitución de vehículos de tracción animal (conocidos popularmente como coches o zorras). En el conservatismo el representante de los comerciantes Wilder Gustavo Ibarra Isaza logra destronar candidaturas de concejales endebles como la de Martha Cecilia Cortés Ortega o la de Nolberth Augusto Almario Argüello.
En otra esfera, tres candidatos a las alcaldías de los municipios son considerados outsiders políticos para el suscrito: Hervi Abello Horta expersonero de San José del Fragua y electo alcalde para el periodo 2024-2027, Wilmar Ballén Losada, también expersonero de esa localidad y alcalde electo para el próximo cuatrienio constitucional, y Federico Alviz Trujillo, concejal en ejercicio que quedó de segundo en las elecciones del 2019 y logró ganar la alcaldía esta vez, porque se enfrentaron a las maquinarias locales y al apoyo de los alcaldes salientes de esos municipios, dos de ellos le salieron al paso a sus contradictores políticos con reconocimiento desde el Ministerio Público, y uno desde el ámbito social y comunitario, lo que les llevó a levantar el triunfo en sus cabeceras municipales. Alviz, reconocido líder de izquierda, logró vencer al exalcalde de La Montañita y excandidato a la Cámara de Representantes, José Leonel Guarnizo Hernández sacándole más de 1.100 votos de diferencia. Con sus gestas democráticas rompen hegemonías en esas administraciones donde a diferencia de Florencia, alcalde si pone -o ponía- alcalde.
Liderazgos representativos no elegidos y liderazgos representativos no inscritos
Volviendo a Florencia, hubo una votación significativa que no logró una curul en el Concejo debido a la distribución de curules por el sistema de cifra repartidora, de los más de doscientos inscritos e inscritas, la undécima votación fue la del liberal Víctor Alfonso Díaz Ramírez, quien perdió la posibilidad de estar en el recinto municipal por tan solo 260 votos, el ‘Mono’ Díaz, como es conocido, obtuvo más de mil votos pero no le alcanzó para hacerse a una de las tres curules que sacó su partido.
Asimismo, una sorpresa -y promesa- política que asciende su caudal electoral cada vez más es el exdirector del SENA, José Delby Vargas Gutiérrez, quien a punta de votos de opinión sacó un honroso tercer puesto pudiendo ser decisivo en las próximas elecciones legislativas en el 2026 o en la territoriales del 2027. Aunado a ello, el excandidato a la Gobernación del Caquetá, James Edinson Urrego Carvajal, aunque perdió las elecciones acrecentó la cantidad de sufragios, pues pasó de tener 23.759 votos en el 2019 a casi triplicar esa cifra en el 2023 con un total de 61.654, lo que lo puede catapultar como protagonista político -y si se quiere decisivo- en los próximos años en el departamento.
En consonancia, quedan en el partidor político liderazgos que no se hicieron contar pero que estuvieron de frente en campañas ganadoras y que fueron, de una u otra manera, relevantes estructural y políticamente y que pueden candidatizarse en unas próximas elecciones: el excandidato a la Cámara Evaristo Cano Ramírez, el exconcejal de El Doncello y excandidato a la Asamblea del Caquetá Carlos Humberto Mora, el excandidato a la Alcaldía de Florencia Juan Pablo Duque González (de la campaña del alcalde electo, Marlon Monsalve Ascanio), el excandidato a la Asamblea del Caquetá Luis Carlos Rodríguez Ortega, el excandidato a la Asamblea del Caquetá y coordinador político del sur del departamento Edward Cortés Puentes, y el experimentado asesor legislativo David Pastrana Ramírez (de la campaña del gobernador electo Luis Francisco Ruiz Aguilar).
Finalmente, todo dependerá de las administraciones entrantes, dado que muy probablemente y aunque es prematuro atizar una premonición, alcalde y gobernador electos se la jugarán en las próximas legislativas.
*Politólogo. Ha sido columnista de varios medios nacionales y regionales entre los que se destacan Las 2 Orillas. Fundador del portal Letras Claras.
