Twittercracia

Twittercracia

Un estadista se caracteriza por la forma como genera el diálogo entre las distintas esferas del poder dentro de un Estado. Cuando se limita o se rompe esas dinámicas comunicativas se pierde el contacto con el entorno político, es en este momento de pérdida de entorno donde nacen las visiones parciales o las fijaciones políticas características de estructuras absolutas. Pero si a lo anterior le sumamos una estrategia de comunicaciones inexistente y una aberración casi patológica a las formas de comunicación tradicionales como prensa, radio y televisión encontramos un cóctel explosivo que muestra una debilidad en materia de mensaje por parte del gobierno nacional.

Las comunicaciones de Estado y de gobierno se manejan sobre dos premisas fundamentales las cuales los países institucionalmente fuertes lo entienden. primero el alcance del mensaje y segundo el contenido informativo del mensaje, como pueden ver lo anterior no habla del medio en el que se difunda porque el medio de comunicación no es más que un difusor de la información institucional. Sin embargo, los vacíos comunicacionales abren la puerta para que el periodismo entre a debatir las posiciones institucionales por eso siempre juegan en el papel de contra poder.

Dejando claro lo anterior es imposible gobernar un país utilizando una red social como plataforma de comunicación porque limita el alcance del mensaje a los usuarios de la plataforma y reduce el contenido informativo del mensaje a 280 caracteres que tiene Twitter. Se vuelve entonces muy difícil gobernar un País de cuarenta millones de habitantes donde el presidente utiliza una red social como único canal de comunicación para conectarse con la base, son muchos los errores en esta dinámica comunicativa que esto trae para el día a día del gobierno porque un mensaje tan corto se presta para malas interpretaciones y limita la información, los medios de comunicación entonces se convierten en intérpretes del sentir del gobierno perdiendo su capacidad de difusión. Ahora bien, el debate está cuando habla el presidente twittero y cuando habla el jefe de gobierno y de Estado.

Un presidente debe utilizar los canales institucionales para imponer los debates no para guiarlos en la opinión pública y mucho menos para sesgarlos sobre el paraguas de sus opiniones, Twitter es una red social que garantiza confrontación y debate, muchas veces poco técnico y el presidente está cayendo en ese engaño comunicativo. Ahora el dilema contemporáneo es si Twitter es un medio de comunicación o una fuente de información, para ser un medio de comunicación se debe tratar la información y volverla una pieza de comunicación esto no lo hace la red social y mucho menos su algoritmo, entonces en lugar de comunicar por medio de esta red social el gobierno solo está entregando información no para comunicar sino para alimentar el morbo, esto es complejo a la luz del manejo comunicativo que debe tener el Estado porque debe entrar entonces no a comunicar sino a defenderse de la información que entrega quitando capacidad de gobernar para afrontar debates innecesarios en redes sociales.

Mi preocupación es que la inversión en comunicaciones del Estado esté enfocada en ganar likes y mantener seguidores que en comunicar las acciones reales de gobierno. ¿cuándo pasamos de contratar expertos en comunicación para abrirle espacio a influencers digitales que entregan comunicación por un me gusta? El trabajo en comunicación del gobierno colombiano debe trascender los 280 caracteres para hacerlo se debe hacer una estrategia que de la mano con los medios masivos de comunicación fortalezca el mensaje del gobierno y utilizar las redes para enviar refuerzos comunicativos que fortalezcan positivamente el mensaje, no a la inversa. Si algo nos enseñó el gobierno Trump es que las redes sociales como plataforma comunicativa de un gobierno puede ser un bumerán que despierta los más bajos instintos de los segmentos comunicativos a los cuales se dirige el mensaje del gobierno. Lo anterior en Colombia puede generar una situación de tensión que renueve ciclos de violencia y llevarnos a un escenario de no retorno abriendo situaciones de inestabilidad institucional en el país.


Es importante empezar a trabajar en una estrategia de comunicaciones consecuente al país y dejar el Twitter señor presidente, dejar el desgaste de estas plataformas para afrontar los problemas del día a día del gobierno, aprender a comunicarlos por los medios que pueden difundir la información a toda la sociedad. No segmentar el mensaje a las barras bravas twitteras, recuerde que usted gobierna para todo el país y este país es una democracia, no una twittercracia.