Torpeza tributaria y fiscal

Torpeza tributaria y fiscal

No somos nunca hemos sido y nunca seremos un país rico, pero debemos tener en cuenta que tampoco somos un país pobre dentro de las estadísticas internacionales nos encontramos dentro de la media de los países más ricos esto quiere decir no somos ni ricos ni pobres tenemos para hacer las cosas bien, sin embargo la corrupción sigue permaneciendo en el centro del problema estructural de la desigualdad y de la falta de recursos del país según datos de la Contraloría General de la Nación la corrupción en Colombia se queda con cincuenta billones de pesos al año, eso más o menos es unos cien millones de pesos por minuto, unos seis mil millones de pesos hora, unos ciento cuarenta y cuatro mil millones de pesos por día, unos cuatro billones de pesos al mes.

Al ver las cifras anteriores y al escuchar al gobierno que está convocando al país para iniciar una discusión de una nueva reforma tributaria lo primero que se le viene a la cabeza a cualquier persona es que, el inoportuno anuncio del gobierno tiene como objetivo recuperar lo invertido en pandemia, sin embargo el gasto de la pandemia no ha afectado el descalabro económico que ya venía sufriendo este gobierno antes de la pandemia, digámosle la verdad al país, Colombia no venía bien en materia tributaria y fiscal antes de la pandemia lo que hizo esta fue divisar el problema que ha venido ocultando gobierno tras gobierno y que a este presidente le toco el peor pedazo, el problema es que en Colombia la mitad de la sociedad no tributa porque es pobre y los más ricos no tributan lo que deberían porque el Estado colombiano es excesivo con las exenciones que le da a los grandes capitales.
Sabe cuál es la definición de torpeza cuando siguen haciendo lo mismo y esperas obtener resultados distintos, en Colombia en materia tributaria y fiscal somos un país torpe, la verdad es que si no fuera por la responsabilidad en materia monetaria que ha tenido el Estado Colombiano desde hace mucho tiempo nos hubiéramos descalabrado económicamente hablando.


Es hora que Colombia se dé un momento, un alto en el camino se siente y mire de verdad que es lo que necesita en materia fiscal y tributaria para proyectar al país en los próximos treinta años, es frustrante ver cómo el gobierno de turno le mete la mano a los bolsillos de los colombianos sin tener una ruta clara en materia fiscal y monetaria, la moda los últimos años es cambiarle el nombre para tratarle de alivianar el golpe a los colombianos.


Dejémonos de hablar de reformas tributarias que terminan siendo paños de agua tibia, y hablémonos como colombianos de lo que necesitamos en materia tributaria y fiscal debe proyectar al país, revisar el excesivo crecimiento del Estado solo este gobierno ha creado dos ministerios y esto se representa en más burocracia y más gasto para el país. Se debe empezar a hablar de un impuesto universal que sea cómodo, justo y equitativo para la totalidad de los colombianos sin distinción de estratificación y empezar a horrarnos la plática que sale vía corrupción.