La política es un tema que esta a la orden del día en cualquier hogar colombiano, escuchar las familias hablar de política como si fueran eruditos pensadores es simplemente enriquecedor para cualquier persona que vea la política como una ciencia, recuerdo como si fuera ayer sentarme en el anden de la casa de mi abuelo todos sentados en torno a él solo para escuchar a toda mi familia hablar de política, escuchar a los amigos en una conversación entre copas hablar de lo que está pasando políticamente en el país cada uno desde su mirada es simplemente delicioso. Es un derecho de todas las personas hablar de política y expresarse como quieran y crean que lo deben hacer.
Dejando lo anterior claro existe una diferencia entre la conversación exquisita que surge entre dos personas en torno a un tema político y el debate político. Este ultimo se genera cuando dos personas con conocimientos o trascendencia política generan un intercambio argumentativo sobre ideas políticas donde se deja ver opiniones e intereses, Jürgen Habermas en su teoría de la acción comunicativa es claro en plantear la diferencia de la opinión pública y la opinión del publico siendo la primera la que surge del debate político y la segunda de las conversaciones informales de la población. Preocupa como el mundo gira a tal velocidad que ha desdibujado estos dos tipos de opinión, hoy en día el debate político se acabó ahora los políticos les interesa más el likes de las redes sociales que el contenido del debate, los medios de comunicación tradicionales ya no mueven los temas de impacto de la opinión pública, entraron en una zona de confort hora se volvieron cajas de resonancia de los 280 caracteres de Twitter, de una foto de Instagram y de las publicaciones de Facebook o WhatsApp, lo anterior es tan evidente que las comunicaciones de los entes gubernamentales salen primero en estas redes que en los medios de comunicación tradicionales, con lo anterior los medios tradicionales se han convertido en trincheras de opinión mas no de información.
Ver políticos respondiendo a cuanta publicación sale en las redes sociales, eludiendo el debate público que debe darse en los escenarios llamados para hacerlo es vergonzoso, el político debe realizar el debate soportado en la altura de sus ideas e intereses, es necesario dejar tanta palabrería en redes y recuperar los escenarios que llaman a ser protagonistas de los grandes debates que quiere ver el país y el departamento. Si un congresista no lee y se deja meter un mico en un proyecto de ley debe generar un debate en torno a la forma como se desempeña el papel legislativo en el país, si un director de un hospital tanquea los vehículos de la entidad de manera indebida deben los concejales de la ciudad hacer un debate de control político para que las autoridades municipales donde se dio el echo expliquen como se autorizo el tanqueo, si el gobernador de un departamento dice que para desbloquear las vías de acceso a su región debe utilizar la fuerza, entonces la asamblea debe preguntarle al gobernador si es la mejor forma de llevar a cabo dicha acción. Lo que esta acabando este país en mi opinión personal es que dejamos de debatir los problemas para quedarnos con el vaivén de las redes sociales es hora que encontremos engranaje entre el actuar político y el debate político.
