Es hora de hablar

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Llevo pensando días esta columna, ver cómo en Colombia pasan los días y cada día más se complica el panorama es ya deprimente, en las calles la gente tomando partido en un conflicto entre dos bandos inconscientes, existe una población pidiendo respuestas que el gobierno, ni los que se autodenominaron Comité Nacional Del Paro son capaces de dar. Ver cómo el debate político se redujo a los 280 caracteres de un twittee o a una cadena de WhatsApp sin filtro ni manejo de la información y la gente lo toma como real porque si, sin contrastar información, porque hasta los medios de comunicación tomaron agendas políticas.


Es hora de darnos un alto en el camino, preguntarse ¿que va a pasar con Colombia?, la situación por la que atraviesa el país ya trascendió hace mucho las opiniones políticas, a los ciudadanos ya no nos debe interesar si somos de Izquierda o de derecha, mucho menos si somos uribistas o petristas, debe interesarnos Colombia. Y si lo que queremos para nuestras próximas generaciones es otra espiral de violencia fratricida mientras la clase política diestra y zurda ellos si, sigue utilizándonos como carne de cañón de manera irresponsable.


Es hora de escucharnos, llegar a ver los puntos en común que nos unen y no las distancias que plantean los discursos políticos irresponsables de lado y lado, encajar el debate político otra vez en los escenarios donde este tiene su espacio natural y entre todas las fuerzas políticas, TODAS, entrar a plantear una solución, una modificación estructural al contrato social que dé respuesta real a lo planteado por las calles Un amigo me preguntaba hace unos días ¿Por qué no podemos construir a partir de escuchar a los demás? le dije que le respondería en este espacio, aquí va la respuesta: históricamente Colombia se acostumbró a hacer las cosas a punta de plomo, sangre y odio. Los colombianos podemos hacer todo lo que queramos, ojalá queramos hacer la paz sin que medien líderes mezquinos, sólo bajo esta línea es que podemos percibir un futuro.


A los colombianos nos acostumbraron que si pensamos con enfoque social somo de izquierda y si pensamos desde la protección del capital somos de derecha, y como lo que no entendemos lo asociamos los primeros para el imaginario son guerrilleros y los segundos paramilitares. La verdad es que existe una forma de asociar ese enfoque social y esa protección del capital en un solo esfuerzo es ver el desarrollo económico con enfoque social sostenible, no es más que enfocar el desarrollo económico capitalista a un crecimiento social sostenido. Esto se logra equilibrando el esfuerzo social del estado con un crecimiento económico basado en las estructuras productivas capitalistas, para no aburrirlos es centrar los esfuerzos fiscales del estado al desarrollo social del país. Colombia debe entender que ni los que piensan de una manera social son guerrilleros, ni comunistas, ni mucho menos Castro chavistas concepto este último que solo existe en el imaginario de unos enfermos políticos, ni los que piensan en el desarrollo de la propiedad privada son paramilitares, ni pro yankees, ni neoliberalistas este último caballito de batalla para atacar el sistema económico del país.

Es hora de pensar en país dejar las opiniones políticas de un lado y del otro y centrar el escenario político en una discusión que se nutra de los dos enfoques y genere una respuesta que modifique ese contrato social que todos creemos que necesita un cambio.