Es evidente la falta de desarrollo y el atraso económico, social, político y cultural del Caquetá, no es desconocido para la gente de la región que como sociedad estamos sumidos en un abismo por cuenta de la corrupción, los malos manejos, la falta de respuesta a las necesidades de las comunidades y la poca por no decir nula capacidad de visión de nuestros gobernantes. Lo anterior tiene su ejemplo mas puro en su capital Florencia.


La capital del Caquetá alberga alrededor del 40% de la población del Departamento según datos de 2019 de Planeación Nacional, jalona alrededor del 50% de la economía de la región y mueve en su economía legal ochocientos cincuenta mil millones de pesos al año según datos de Fedesarrollo. Es de las cinco ciudades capitales de Departamento con mayor índice de desempleo y una de las diez primeras con mayor índice de informalidad a nivel nacional según datos del DANE. Cuenta con una de las tasas de desarrollo industrial mas baja del país según la ANDI y como si fuera poco la base empresarial está compuesta por pequeñas y medianas empresas, el mayor empleador directo es el Estado. Lo anterior quiere decir y de antemano pido excusas por la crudeza, la gente en Florencia vive del rebusque o se emplea en el sector público, el sector empresarial privado es débil y la industria es muy pequeña. Lo anterior tiene una explicación política, el impulso económico de las sociedades se da en base a la inversión en desarrollo que hace el Estado, los grandes cambios en esta materia se dan gracias a una secuencia administrativa representada en una visión de ciudad que se comparte entre el gobierno y la clase política local. Entonces surge una pregunta ¿Que visión de ciudad se puede tener en Florencia donde su clase política ha colocado once alcaldes y solo han terminado cuatro limpios su paso por la administración? La respuesta es puntual no existe un modelo de ciudad que dibuje el futuro de Florencia en lo político, económico, social y cultural, con un agravante el atraso de la capital caqueteña comparándola a otras ciudades con similares características es cada vez más grande
El Florenciano de a pie debería estar cansado de ver que cada cierto tiempo la ciudad se quede sin acceso al interior del país por cuenta de una vía en mal estado, que cada invierno los servicios de acueducto y alcantarillado fallen, la electrificadora corte la energía y se quede sin gas porque no existe un plan de contingencia adecuado para proveer las necesidades básicas a Florencia, si bien no todo esta en el resorte de la administración municipal, el Alcalde se ha vuelto un espectador mas de los malos manejos de las entidades que proveen estos servicios al municipio, a la alcaldía de Florencia por incapacidad de sus mandatarios le quitaron la capacidad de presionar a estas entidades a nombre de los Florencianos. Ahora bien, que podemos esperar de una ciudad que el desorden administrativo y los malos manejos han vuelto la ciudad insostenible.


La actual administración se veía como una alternativa para salir de los problemas en los que se encontraba Florencia, sin embargo, debo decir que al actual alcalde le quedo grande la ciudad, no pudo con el POT, ni hacer una reforma al estatuto tributario que le sirviera a la ciudad, no pudo hacer un plan maestro de movilidad consecuente a los retos y desafíos en esta materia, los guardas azules son pañitos de agua tibia. Tampoco pudo implantar una política publica de comercio informal que la prometió en campaña y se volvió letra muerta, no pudo darle un giro administrativo a la ciudad que fuera consecuente con los retos y las necesidades de la ciudad, ahora improvisa cambiando el uso del suelo de ciertas zonas de Florencia para ocultar su incapacidad de hacer un plan de ordenamiento territorial que incluya a todos y no a ciertos sectores.


A un año y cinco meses de terminar los periodos de todos los mandatarios locales del país, el Alcalde de Florencia no a entregado un proyecto de alto impacto a la ciudad y ninguna mega obra de las prometidas en su plan de desarrollo, Florencia la puerta de oro de la amazonia brilla por su desorden, su falta de planeación, sus precarias vías, su inseguridad y su falta de alumbrado público.


A los lideres políticos que quieren afrontar el reto de ser alcaldes de Florencia para el próximo periodo deben entender que la ciudad necesita un cambio real en materia administrativa que impacte positivamente, generando cambios y estableciendo un enfoque de planeación consecuente con el futuro de la ciudad que jalone el desarrollo regional y de respuesta a las necesidades puntuales de una ciudad que necesita transformaciones profundas en materia política, económica, social y cultural para afrontar los desafíos que generen cambio para Florencia. Se necesita un cambio de modelo de gestión de la administración que priorice la inversión de la ciudad y no la planta burocrática de la administración, es hora de saber si los lideres que quieren tomar las riendas de la ciudad estarán a la altura de estos retos porque mucho me temo que las personas que estuvimos esperanzados en esta administración nos quedaremos esperando cambios que nunca llegaran.