Si a la reforma fiscal, no a la tributaria

La gente está cansada, eso se ve en la respuesta social que ha tenido el paro contra la reforma tributaria, la desconexión del Gobierno nacional y la falta de soluciones de fondo a los problemas puntuales del país sumado a un excesivo gasto estatal hace que la situación de Colombia sea insostenible. La incertidumbre en torno a la situación del país hace muchas veces que la gente cometa imprudencias como salir a marchar en pleno pico de la pandemia, pero la situación de gran parte de la población es insostenible. La respuesta del Estado es meterles la mano a los bolsillos de los colombianos.


Debemos darnos cuenta que recaudar más recursos vía impuestos con el sistema fiscal que tenemos es perdido, si se quiere hacer una reforma consecuente al problema del país se debe hacer una reforma fiscal que ajuste el gasto, que priorice la inversión, que ataque la corrupción, que enfoque el gasto social y que elimine los gastos obscenos de la clase política. Colombia no está para comprar aviones de guerra, ni para invertir en cambio de camionetas blindadas, publicidad o programas de televisión, mucho menos para perder cincuenta billones de pesos vía corrupción, es hora que el pueblo colombiano entienda la verdad de la coyuntura del país, la clase política colombiana ha utilizado de caja menor de sus intereses particulares y burocráticos los dineros públicos, lo anterior ha llevado a un descalabro fiscal. Han utilizado las reformas tributarias para tapar los huecos fiscales que dejan los malos manejos y la corrupción, en momentos donde la población esta ahorcada económicamente y a vísperas de una elección presidencial, la reforma tributaria sirve de detonante al descontento generalizado con el gobierno actual. Iván Duque con esta reforma se pega un tiro en el pie y le está sirviendo de jefe de debate a Gustavo Petro con su forma errada de llevar el país un escenario oscuro para las calificadoras de riesgos, sin embargo, una reforma fiscal estructural daría tranquilidad a los mercados mostrando el compromiso de mejora de la política fiscal del país.


Es importante decir algo, no pasara nada si se hunde la reforma tributaria, las personas que están creando escenarios apocalípticos son los que ven el vaso medio vacío, una reforma fiscal que redireccione el rumbo económico del país es imperativo a este momento, si no se hace ahora se tendrá que hacer más adelanta y seguiremos dándole la espalda a la verdadera solución del problema. La falta de liderazgo del gobierno nacional es lo que verdaderamente preocupa a las calificadoras de riesgo que ven como el país pierde su rumbo girando en círculos con un gobierno que no tiene claro el rumbo económico, político y social del país. Digamos algo que se dice en voz baja esta reforma tributaria es la forma de corregir la ley de crecimiento económico de 2019 que fue un esperpento sobre la base de las exenciones tributarias excesivas que otorgo, no le demos más largas a los problemas reales del país señor presidente.