Siempre en todos los debates políticos se enmarcan unas agendas en las cuales se mueve el debate, dichas agendas marcan las posiciones de los candidatos a las diferentes corporaciones. Por ejemplo, a presidencia el tema de seguridad ciudadana, el cumplimiento de lo acordado en el acuerdo del Teatro Colón, las reformas estructurales al Estado y la lucha contra la corrupción se vuelven los puntos a debatir dentro de la agenda nacional, temas claves para elegir el próximo presidente.
Las agendas regionales tienen unas dinámicas distintas a las nacionales porque estas nacen de necesidades puntuales a cada sociedad, estas entonces varían mucho más dependiendo el Departamento.
Dejando claro lo anterior analicemos el Caquetá en dos líneas: la calidad de candidatos y las agendas que deben ser claves para las elecciones a congreso. El Caquetá tiene una particularidad los candidatos a Cámara de Representantes buscan en su candidatura un espacio político para no perder vigencia en la región, hablando coloquialmente es el escampadero de los quemados y la plataforma para las Siguientes regionales a alcaldía y a gobernación. Es normal entonces ver excandidatos a la gobernación y a la alcaldía de Florencia viendo a ver qué se pesca en esa laguna y ocasionalmente salen ganadores. No existe experiencia en la gestión política que lo da la experiencia en cargos ejecutivos regionales, llegan al congreso a aprender, cuando se llega tan inmaduro políticamente al congreso se pierden oportunidades de gestión para la región y es lo que vemos políticamente a diario en el Caquetá.
El centro de la agenda política para las próximas elecciones debe ser Florencia y como ayudar desde la gestión parlamentaria y legislativa a una ciudad que brilla por el atraso y la desorganización, una ciudad donde sus problemas ya superaron el trabajo de la administración y su dirigencia, Florencia es la ciudad con el mayor índice de desocupación a nivel nacional, es la tercera ciudad con más informalidad del país, todo lo anterior se ve reflejado en el desorden institucional en el cual se encuentra la ciudad, los próximos candidatos a la Cámara deben entender que la deuda histórica que la clase dirigente tiene con Florencia es de décadas, que Florencia solo sirve en tiempos electorales y que no tiene doliente en la clase dirigente.
Los próximos Representantes a la cámara deben ser personas con experiencia en la región que conozcan el territorio, que no lleguen a aprender, que sepan cómo está el Caquetá. Los próximos candidatos deben entender que Florencia necesita de sus Congresistas, necesitamos Representantes a la Cámara que lideren de una manera conjunta, coordinada e interinstitucional un proyecto de Ciudad que no tenga color político, que engrane el trabajo nacional y regional para construir un camino hacia una nueva Florencia
