SOS-FLORENCIA
Llegue a Florencia a los 6 meses de vida y me fui los 18 años de edad para seguir mi vida académica, la violencia de esos días y las ocupaciones cada vez mayores impedían que volviera con frecuencia, deje de venir 10 años. En esos años me gradué de politólogo, realicé estudios de posgrado y trabajé siempre teniendo en mente mi tierra pues los vínculos nunca desaparecieron, antes crecieron en ese tiempo, a los 30 años no se si por la crisis existencial o remembranzas de tiempos pasados que no volverán, volví a la tierra que me enseñaron mis abuelos a querer.
Al volver a Florencia y verla con ojos de profesional encontré una ciudad detenida en el tiempo los mismos problemas administrativos, fiscales, tributarios, seguían siendo el pan de cada día con un agravante las pésimas administraciones de Florencia han hecho que la ciudad se convierta en una ciudad fallida. Mi clamor hoy es un grito de S.O.S por Florencia, que se ha vuelto una ciudad que sus problemas superaron la gestión de su gobernante y su dirigencia. Pero que se puede pedir de una ciudad que crece sin plan de ordenamiento territorial que ordene el crecimiento de la ciudad, una ciudad sin Plan Maestro de movilidad que organice los desplazamientos, una ciudad con un plan tributario que parece del siglo pasado, una ciudad fiscalmente quebrada, una empresa de servicios públicos que debería ser un referente nacional en cambio es la caja menor de unos pocos, una ciudad con una desorganización política, estancada económicamente, socialmente diezmada y culturalmente atrasada que tiene el penoso récord hoy de ser la ciudad con el mayor índice de desocupación en Colombia, la tercera ciudad con mayor informalidad a nivel nacional, la segunda ciudad con el menor índice de desarrollo industrial.
Es hora de que veamos el fondo a donde esta Florencia, es momento de pensar la ciudad a futuro, mi llamado es a que se cree un proyecto de ciudad que encamine y genere un sendero de desarrollo a Florencia, mi grito es a que esa dirigencia nueva que está saliendo del cascarón a la vida política genere un proyecto concreto de ciudad que ofrezca un derrotero para proyectar la capital del Caquetá a los próximos 20 o 30 años.
Florencia no aguanta más improvisación, independientemente de la gestión del actual alcalde que como dice el dicho le toco bailar con la más fea, lo que se necesita es una suma de voluntades que le dé un giro real a las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales. Se debe trascender los colores políticos y a esos líderes que surgen les digo los intereses personales son cortos y traen problemas, los intereses generales crean carreras políticas y las carreras políticas bien llevadas dan sus frutos a largo plazo.
