La última semana de elecciones inicia con la zozobra sobre el panorama electoral para el próximo domingo, nada está escrito y la diferencia entre los candidatos va a estar demasiado estrecha si las tendencias de las encuestas se ven reflejadas en el resultado final. El panorama inseguro que se planteo en las elecciones a segunda vuelta tiene parte de explicación en la forma como se construyeron las tendencias políticas en este segundo momento. Las dos candidaturas que compiten por la presidencia generan incertidumbre en el panorama político nacional, para muchas personas la decisión del próximo domingo es entre una puñalada en el corazón y un tiro en la sien, mientras escoger a Gustavo Petro es dar un salto al vacío sobre la base de un modelo que proyecta cambios estructurales muchos de ellos construidos sobre la improvisación discursiva del candidato estos pueden llevar al país a encontrar el fracaso económico cuando vemos la estructura de su política social y desequilibrio de las estructuras productivas del país. El país no está para vivir sabroso esta para producir ingresos que generen estabilidad económica a mediano y largo plazo que cambien las condiciones de vida de los colombianos sobre la estructuración de mejor calidad de vida edificando capital, mejores empleos, mejor educación, mejor vivienda, mejores salarios, mejores condiciones laborales, mejoramiento de las condiciones de desigualdad desde la construcción de estructuras económicas que generen riqueza y no sobre los subsidios a riesgo que sobre la base de este ultimo caigamos en la crisis del Estado Bienestar, fenómeno que le toco superar a la Europa de la postguerra después de la crisis económica de finales de los 60 y que en Colombia ya esta tocando fondo.
Si por este lado llueve por acá no escampa dirían las abuelas, el candidato Hernández que gano construyendo su discurso sobre generalidades enfocadas en la base fundamental del problema del país la corrupción y la reducción del gasto fiscal, construyendo un discurso fácil de entender para el total de la población, se ha mostrado como un candidato que carece de las capacidades mínimas de conocimiento de la Estructura del Estado, es también un salto al vacío sobre la base que una persona que desconoce el manejo del día a día del gobierno, no le es fácil encontrar la forma de construir una agenda que vincule todas las complejidades y los espectros políticos, en esencia la pregunta parte del cómo construir acuerdos sobre un proyecto de país vinculante con todos los grupos políticos y sociales, es cierto que se necesita una reforma fiscal y atacar la corrupción pero los problemas de Colombia pasan por un sinnúmero de variables que solo atacando estos dos fenómenos la corrupción y el gasto fiscal se puede quedar corto en su proceso de gobernar.
Pese a lo anterior una campaña política tiene dos estructuras que se plantean en el desarrollo de la carrera electoral, la primera estructura se basa en el fondo de la campaña que se enmarca en las propuestas temáticas e ideológicas y que tiene un contenido académico, la segunda estructura se basa en la forma de la campaña que tiene que ver con la imagen, la proyección de comunicaciones, el marketing, el manejo de estrategias entre otros. Me temo que la segunda vuelta la elección va a estar más enfocada en las formas que en el fondo, primero porque el fondo con un candidato que improvisa su discurso al vaivén del que lo escucha y el otro monotemático no tiene forma de definir líneas claras que proyecten la decisión de identidad del elector, segundo porque las formas en las que se han enfocado las diferentes campañas muestran las posiciones sobre un posible gobierno de cada uno, entonces temas como si los candidatos son machistas o no, utilizan tácticas de eliminación moral de su oposición o no, si son groseros o no, si tiene alianzas con políticos cuestionados o no, en fin solo forma nada de contenido que ayude a terminar con la incertidumbre sobre un futuro político que se plantea incierto para el electorado.
Como están las elecciones solo se le debe pedir al electorado tres cosas primero salir a votar, segundo hacerlo por el candidato que más lo motive, el cambio ya se dio en primera vuelta ahora en segunda se define que salto al vacío dar, tercero reconocer la victoria del ganador y tener la altura política para aceptar los resultados en la línea que vengan,
Para los que me preguntan qué línea es mejor, las dos opciones en contienda tienen debilidades muy fuertes. Pues bien, el desconocimiento se puede contrarrestar con equipos estructurados académicamente fuertes para gobernar que construyan unidad nacional sobre los temas fundamentales. La improvisación sobre el cambio de modelos se puede equilibrar planteando políticas a mediano y largo plazo efectivas, los criterios morales y políticos de cada uno de los candidatos marcar un punto de inflexión en la decisión del elector al final esto es lo que dará la diferencia entre uno y otro.
