Por donde iniciar a hablar un proceso político que inició mal y termino mal, que al Caquetá y a Florencia no les dejo ni un solo proyecto de alto impacto. Termina el periodo presidencial de Iván Duque Márquez como presidente de Colombia sin pena ni gloria, mientras Álvaro Uribe consolidó la seguridad del país y Juan Manuel Santos los acuerdos de paz, Duque por falta de visión sumado a su sesgo ideológico lo llevo a negar la Paz y por ende debilitó la consolidación de la seguridad en los territorios en donde se estructuró la seguridad democrática y que la paz estableció como zonas para llegar con presencia institucional, en pocas palabras el gobierno de Iván Duque retrasó la paz del país y debilitó la seguridad en las zonas recuperadas por la seguridad democrática, retrocedimos. Por ejemplo, el Caquetá hoy tiene de tres a cuatro grupos que se pelean el poder armado del territorio estas estructuras criminales están luchando por el control de las rentas ilegales del Departamento.


En materia económica veníamos de una bonanza petrolera que jalono la economía del país a inicios de siglo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez fue el mayor beneficiado de esta, las vías 3G, la inversión social como familias en acción, jóvenes en acción y familias guardabosques fueron gastos que se realizaron con estos recursos, Juan Manuel Santos por su parte implemento ajustes en la economía para atraer inversión extranjera que empezó a interesarse en un país estable en materia de seguridad y con un proceso de restructuración consecuencia de los diálogos de paz, las vías 4G, la unidad de restitución de tierras, la unidad de víctimas y la estructura creada como respuesta al proceso de paz fueron establecidas bajo este gobierno. Los dos gobiernos anteriores al de Iván Duque crearon un peso fiscal a la economía del país que solo a finales del gobierno Santos comenzó a divisarse en el panorama, este gobierno encontró una Colombia que pedía a gritos un cambio en su lógica Fiscal algo que nunca entendió Duque que prefirió hacer lo que todo gobierno mediocre hace aumentar las cargas tributarias sin tocar las estructuras fiscales y burocráticas del Estado, desconocer el ahorro fiscal como herramienta para equilibrar el gasto publico es un error económico en los que incurren constantemente los países subdesarrollados. Duque desde que entro no pudo con la economía. Aunque es rescatable que como presidente le toco afrontar la mayor crisis sanitaria que el mundo a enfrentado el COVID 19 y que las consecuencias de esta pandemia fueron controladas en materia de salud por este gobierno, se raja en materia económica y social, no pudo afrontar de la mejor manera la crisis económica y social consecuencia de la pandemia.


Florencia y el Caquetá que viven de la inversión del Estado no pudieron durante el gobierno de Duque encontrar salida al desempleo, la informalidad, la falta de inversión privada, la creación de alternativas agrarias, con un agravante las consecuencias de la pandemia y del paro del 2021 golpearon la economía nacional trayendo como consecuencia la inflación y el aumento del precio del dólar que golpean directamente al Caqueteño que en su gran mayoría se mueven en la informalidad. Iván Duque pasara a la historia de Colombia como el presidente que entro inesperadamente a ejercer un cargo para el que no estaba preparado, sin ningún peso político para hacerlo, inexperto, desconectado del país y que nunca pudo mostrar su carácter de estadista que muchos en su partido y en la clase política colombiana querían ver. Se va dejando pendiente la economía Naranja que termino siendo una entelequia, el avance en ciencia y tecnología e innovación, así como en Deporte solo se vio en el aumento de estructuras burocráticas, papel y no hechos.


Termina Iván Duque Márquez sus cuatro años como presidente de Colombia tiempo en el cual nunca pudo encontrarse con la Colombia de a pie, se quedó solo y termina hundiendo con su mala gestión a la clase política tradicional que prefirió acomodarse camaleónicamente a la izquierda que seguir confiando en una tendencia política que no encontró nunca un norte claro para el país, paso el huracán Duque y a su paso se llevo la poca imagen que le quedaba al Centro Democrático, dividió la derecha y abrió la puerta a la izquierda para presentarse como el cambio, ahora le decimos adiós al único presidente que nunca estuvo a la altura de su cargo, esperando que todo lo que venga sea mejor, el reto es para la clase política tradicional que debe iniciar un proceso de reestructuración para abrirle la puerta a nuevos liderazgos para volver a acceder al poder, dejar la política de los ungidos y los delfines para empezar a proponer una visión de país que llame al cambio para las futuras elecciones.

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