Al ver lo que ha sido el Caquetá en su historia, vemos que siempre en esta región han confluido múltiples problemáticas que son visibles a nivel nacional, siempre con un punto en común el abandono estatal que ha desencadenado que en este Departamento no existan instituciones fuertes, ni municipales, ni departamentales, ni nacionales, la gente está cansada del mismo discurso de cada cierto tiempo por lo general en épocas preelectorales prometiendo que todo va a cambiar. La verdad es que el narcotráfico y la guerra por el control territorial entre las fuerzas del Estado y los grupos armados se han convertido desde hace mucho tiempo en la forma como nos proyectamos al mundo.
Caquetá se comenzó a ver a nivel nacional en una zona de violencia y narcotráfico donde el Estado colombiano puso sus ojos solo para librar las más difíciles batallas contra estos dos flagelos. Lo que no analizó el Estado colombiano al librar estas guerras en este territorio es que el narcotráfico y la guerra por el control territorial nos dejó un atraso económico, político, social y cultural que hasta ahora se está evidenciando. Al mirar atrás la violencia y el narcotráfico nos dejó un departamento sin perspectivas económicas, sin desarrollo industrial y comercial, nos dejó una clase política ensimismada con una visión limitada para asumir los retos del departamento, lo anterior dio como resultado el marchitamiento de la vida social y el cambio de imaginarios culturales colectivos que generarán crecimiento y desarrollo en pocas palabras nos quedamos atrás mientras todo el país crecía.
Sin embargo, no todo es pesimismo después de la firma de los acuerdos de paz, de la normalización de las condiciones de seguridad y de la migración del narcotráfico del territorio, se empezó a abrir espacios de mejoramiento de las condiciones para cambiar los imaginarios de cara a la perspectiva de las condiciones del Caquetá, la implementación a nivel nacional de la agenda ecoturística como eje de desarrollo, la relevancia cada vez más fuerte que está tomando la agenda medio ambiental en el país y en el mundo, la mirada a las agendas de seguridad alimentaria como una necesidad nacional y mundial, sumado todo lo anterior a los esfuerzos cada vez mas concretos de la protección de la amazonia hacen ver que la visión que tiene el mundo de Caquetá pueda cambiar a corto y mediano plazo, convirtiendo el territorio en un espacio seductor para el país y el mundo con miras al desarrollo de dinámicas que sean sostenibles entre lo económico, lo ambiental, lo turístico y lo productivo. Para esto es importante que las autoridades locales entiendan los retos que trae ese cambio de imaginarios socioeconómicos y la implementación de nuevas agendas que ayuden modificar la imagen del Caquetá a nivel nacional y mundial, sin embargo, el letargo de nuestra clase política empieza a ser un problema estructural para desarrollar la forma como se proyecta el Caquetá al mundo.
