“Ave, Caesar, morituri te salutant” la traducción es “Salve, cesar, los que van a morir te saludan” con bastante tristeza evidenció que vuelve el ambiente enrarecido al Caquetá por cuenta de amenazas que vienen de supuestos grupos armados, la falta de control estatal en términos de seguridad en el departamento sumado a los incumplimientos de los acuerdos de la Habana, hacen que se cree un escenario complejo para ejercer el trabajo político en el Caquetá. Es igual de preocupante la muerte de líderes sociales en el departamento y las amenazas a los líderes políticos de la región, porque estos dos hechos muestran que no hemos podido encontrar como sociedad el más básico principio de la democracia, del respeto a mi contraparte es de donde nace el respeto a mis ideales democráticos.

Seguimos creyendo que con intimidaciones y violencia somos más fuertes y resulta todo lo contrario.
Los Caqueteños no podemos perder lo ganado gracias a los logros alcanzados en materia de seguridad por gobiernos anteriores y por los acuerdos de la Habana. Si bien el Gobierno de Iván Duque que desde que llego a la casa de Nariño ha tenido una actitud timorata y ambivalente ante el proceso, despertando preocupación entre los grupos políticos que quieren la paz y elogios de los grupos que ven la guerra como plataforma política. La forma como su grupo político ataca la paz, su incapacidad de actuar ante la muerte de excombatientes de las FARC, líderes sociales en el país y ahora ante las amenazas a los líderes políticos del departamento, si a esto le adicionamos las salidas en falso de su gobierno para frenar la Justicia Especial para la Paz sumado a la forma como ha perdido fuerza el complimiento de los acuerdos generan incertidumbre en el futuro de la paz y abre la puerta la inestabilidad en materia de seguridad en la región, recordemos que espacios que no ocupe el Estado con presencia institucional son áreas que se vuelven atractivas para la criminalidad. Es hora que el gobierno nacional comience a leer la Colombia del 2021 y deje atrás el país del 2002 para empezar a ver las realidades de los territorios.


La violencia política en el departamento ha sido una constante en la región recordemos que el Caquetá tiene como penoso récord de tener dos gobernadores acecinados en ejercicio, el asesinato de dos representantes a la cámara en ejercicio, el exterminio de casi todos los militantes de la UP, así como el asesinato de un alto número de líderes políticos y sociales que le han dado al departamento un espacio en la historia de la violencia política de este país.


Presidente Iván Duque los que vamos a morir te saludan los que vimos la violencia en la puerta de nuestras casas, los caqueteños que nos tocó enterrar a nuestras familias y amigos, es un grito angustiante para que el presidente evite que el Caquetá vuelva a las épocas donde la violencia era el pan de cada día y ser político era tener una lápida en el pecho.

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